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NUTRICIÓN DEPORTIVA EN EL BÁSQUETBOL PARALÍMPICO: LA CIENCIA DETRÁS DEL RENDIMIENTO

hace un día

¿Qué diferencia a un buen jugador de un atleta capaz de competir al máximo nivel internacional? Más allá del talento y las horas de entrenamiento, existe un factor silencioso que puede decidir un partido, una clasificación o una medalla: la nutrición.

Cuando el reloj comienza a correr y el balón se eleva en el salto inicial, el trabajo de meses sale a la cancha. Cada aceleración, cada bloqueo, cada lanzamiento y cada defensa son el resultado de una preparación integral donde la alimentación cumple un papel tan importante como el entrenamiento físico o la estrategia táctica.

Los recientes Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026 dejaron una valiosa experiencia para las selecciones nacionales de básquetbol en silla de ruedas de FEBAPACH. Más allá de los resultados deportivos, el torneo permitió evaluar el crecimiento competitivo del equipo chileno frente a las principales potencias sudamericanas y establecer nuevos objetivos rumbo a los Juegos Parapanamericanos Lima 2027, donde la preparación ya está en camino.

En ese proceso, la nutrición deportiva se transforma en uno de los pilares fundamentales para continuar elevando el rendimiento.

Alimentar el rendimiento, no solo el cuerpo

Durante muchos años se pensó que la alimentación únicamente servía para evitar el hambre. Hoy la ciencia demuestra exactamente lo contrario.

El Comité Olímpico Internacional (IOC) y el Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) coinciden en que una estrategia nutricional adecuada mejora el rendimiento físico, acelera la recuperación muscular, disminuye el riesgo de lesiones y favorece las adaptaciones producidas por el entrenamiento.

En el deporte de alto rendimiento no basta con entrenar fuerte. También es necesario aprender a comer de manera inteligente.

En disciplinas explosivas como el básquetbol en silla de ruedas, donde los encuentros combinan velocidad, cambios permanentes de dirección, fuerza en los miembros superiores y una enorme exigencia cardiovascular, la alimentación puede marcar diferencias decisivas durante los cuatro períodos de juego.

Un deporte de alta intensidad

Muchas personas desconocen la enorme exigencia física que implica el básquetbol paralímpico.

Diversas investigaciones realizadas por la International Wheelchair Basketball Federation (IWBF) y publicadas en revistas como Sports Medicine muestran que los jugadores realizan decenas de aceleraciones, frenadas, giros y desplazamientos explosivos durante un partido.

Los pulsómetros utilizados en competencias internacionales registran frecuentemente intensidades cercanas al 80-90% de la frecuencia cardíaca máxima, lo que confirma la elevada demanda fisiológica de este deporte. En otras palabras, el cuerpo consume energía de forma permanente.

Por ello, mantener reservas suficientes de glucógeno muscular y asegurar una adecuada hidratación resulta esencial para sostener el rendimiento durante todo el encuentro.

La experiencia que dejó Valledupar 2026

Los Juegos Parasuramericanos de Valledupar significaron una instancia de enorme aprendizaje para las selecciones chilenas.

Las jugadoras nacionales enfrentaron rivales de gran nivel internacional, demostrando entrega, disciplina y un crecimiento evidente respecto de procesos anteriores. Cada partido permitió identificar fortalezas, corregir aspectos tácticos y confirmar que el camino hacia Lima 2027 requiere seguir perfeccionando todos los detalles que rodean al alto rendimiento.

Uno de esos aspectos es precisamente la planificación nutricional.

En torneos internacionales donde pueden disputarse varios partidos en pocos días, la recuperación entre encuentros se vuelve tan importante como el propio entrenamiento.

La alimentación adecuada permite reponer las reservas energéticas, disminuir la fatiga acumulada y preparar nuevamente al organismo para competir al máximo nivel.

Valledupar dejó claro que el trabajo integral es el camino para seguir acortando distancias frente a las selecciones más consolidadas del continente.

Los carbohidratos: el combustible del jugador

La principal fuente de energía durante un partido intenso proviene de los carbohidratos.

Según las recomendaciones del IOC y la International Society of Sports Nutrition (ISSN), los atletas que entrenan diariamente necesitan consumir cantidades suficientes de carbohidratos para mantener el glucógeno muscular, considerado el combustible principal del ejercicio de alta intensidad.

Alimentos como arroz, avena, papas, pastas, frutas, legumbres y cereales integrales permiten mantener niveles adecuados de energía antes, durante y después de cada entrenamiento.

Cuando estas reservas disminuyen, aparecen la fatiga, la pérdida de velocidad de reacción y una menor capacidad para ejecutar movimientos técnicos.

En un deporte donde cada segundo cuenta, esa diferencia puede ser determinante.

La proteína y la recuperación muscular

El entrenamiento produce pequeñas microlesiones musculares que posteriormente se reparan gracias al descanso y a la alimentación.

Las proteínas aportan los aminoácidos necesarios para ese proceso.

La ISSN recomienda distribuir el consumo proteico a lo largo del día, favoreciendo especialmente la ingesta posterior al entrenamiento, cuando el organismo presenta una mayor capacidad para sintetizar proteínas musculares.

Carnes magras, pescados, huevos, lácteos, legumbres y algunas fuentes vegetales constituyen excelentes alternativas para los deportistas.

En el caso del básquetbol paralímpico, mantener una adecuada masa muscular resulta especialmente importante debido a la elevada demanda que soportan brazos, hombros y tronco durante cada sesión.

La hidratación también gana partidos

Uno de los errores más frecuentes es pensar que solamente se pierde agua cuando hace calor. La realidad es distinta.

Durante entrenamientos intensos el organismo elimina líquidos y electrolitos mediante la transpiración, incluso en ambientes cerrados.

La evidencia científica demuestra que pérdidas equivalentes al 2% del peso corporal pueden afectar significativamente el rendimiento físico y cognitivo.

Por ello, las estrategias modernas consideran una hidratación planificada antes, durante y después del ejercicio.

En competencias prolongadas también puede ser necesario incorporar bebidas deportivas con electrolitos y carbohidratos, especialmente cuando los encuentros son consecutivos.

Micronutrientes que hacen la diferencia

Vitaminas y minerales participan en cientos de procesos fisiológicos relacionados con el rendimiento.

El hierro favorece el transporte de oxígeno. El calcio y la vitamina D contribuyen a la salud ósea y muscular. Y el magnesio participa en la contracción muscular y el metabolismo energético.

Diversos estudios publicados por el Journal of the International Society of Sports Nutrition destacan que una alimentación variada suele cubrir adecuadamente estos requerimientos, evitando recurrir indiscriminadamente a suplementos.

Cada deportista presenta necesidades particulares que deben ser evaluadas por profesionales especializados.

El descanso comienza en el plato

La recuperación no depende únicamente de dormir bien.

Después de entrenamientos exigentes, el organismo necesita reconstruir tejidos, disminuir procesos inflamatorios y reponer energía.

Una adecuada combinación de carbohidratos y proteínas durante las primeras horas posteriores al ejercicio favorece una recuperación más eficiente.

Además, alimentos ricos en antioxidantes naturales —como frutas, verduras y frutos rojos— ayudan a controlar el estrés oxidativo generado por el ejercicio intenso.

La nutrición también influye en la calidad del sueño, otro componente esencial del rendimiento deportivo.

Nutrición personalizada en el deporte adaptado

Cada deportista es diferente. En el deporte paralímpico esa realidad adquiere aún mayor relevancia.

Las características de cada discapacidad pueden modificar el gasto energético, la composición corporal, la regulación térmica o algunos procesos digestivos.

Por ello, organismos como el Comité Paralímpico Internacional (IPC) recomiendan que los planes nutricionales sean individualizados y diseñados por profesionales con experiencia en deporte adaptado.

No existen dietas universales. Existe ciencia aplicada a cada atleta.

Lima 2027: el próximo gran objetivo

Con la experiencia adquirida en Valledupar, las selecciones nacionales de FEBAPACH ya proyectan el siguiente gran desafío internacional.

Los Juegos Parapanamericanos Lima 2027 representan una nueva oportunidad para demostrar el crecimiento sostenido del básquetbol paralímpico chileno.

Cada concentración, cada entrenamiento y cada evaluación física forman parte de un proceso que busca consolidar un equipo cada vez más competitivo.

La preparación comienza mucho antes del primer partido. Comienza en el gimnasio. En la sala de fisioterapia. En la consulta nutricional. En el descanso. Y también en cada decisión que el deportista toma respecto a su alimentación.

Porque el alto rendimiento se construye diariamente.

Mucho más que alimentación

La nutrición deportiva no consiste únicamente en contar calorías. Es una herramienta estratégica que potencia el talento, protege la salud y permite que el entrenamiento entregue los resultados esperados.

Cuando una selección nacional compite representando a todo un país, cada detalle importa. Cada comida puede transformarse en energía. Cada entrenamiento en una oportunidad. Cada partido en una experiencia que acerca un poco más al gran objetivo.

Los deportistas de FEBAPACH lo demostraron en Valledupar 2026 y hoy continúan preparándose con la misma convicción para escribir un nuevo capítulo rumbo a Lima 2027.

Porque detrás de cada camiseta de Chile existe una historia de esfuerzo. Y detrás de cada historia existe un equipo multidisciplinario que trabaja silenciosamente para que los sueños lleguen cada vez más lejos.


El crecimiento del básquetbol paralímpico chileno es posible gracias al permanente apoyo del Instituto Nacional de Deportes (IND) y Team ParaChile, organizaciones que acompañan e impulsan el desarrollo de nuestros deportistas y fortalecen el camino hacia nuevos desafíos internacionales.

Asimismo, expresamos nuestro profundo agradecimiento a nuestros auspiciadores Molten, Macron, Vital Pulse Chile y Gatorade, cuyo compromiso y confianza permiten que FEBAPACH continúe desarrollando el básquetbol en silla de ruedas y ofreciendo mejores oportunidades para sus seleccionados nacionales.

Conoce más sobre el trabajo de la Federación Deportiva Nacional de Básquetbol Paralímpico de Chile en www.febapach.cl. Síguenos, comparte nuestras publicaciones y mantente informado de todas las novedades en nuestras redes sociales oficiales: www.instagram.com/febapach. Juntos seguimos impulsando el crecimiento del deporte paralímpico chileno.

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